lunes, 24 de julio de 2017

¿PUEDEN COMULGAR LOS POLÍTICOS QUE LEGISLAN A FAVOR DEL ABORTO?

CHARLA A PADRES DE FAMILIA DE CURSO DE PRIMERA COMUNIÓN JULIO 2017

Es recurrente ver a quienes suelen erigirse como fieles seguidores de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), y entre quienes abogan por un denominado  “Humanismo Cristiano”, las citas al Sínodo Vaticano II para argumentar cualquier cosa que diga relación con la vida de la Iglesia…si comulgan en la mano, es por el Vaticano II, si las mujeres pueden asistir en la Misa como servidoras del altar, es por el Vaticano II, si hay bailes, globos y aplausos, es por el Vaticano II. Pues bien, en ese Concilio Pastoral preciosamente se denominó al aborto como un  “crimen abominable”, es el que hoy esgrime con dolor esa página ante el horror de algunos miembros de nuestra Iglesia al consentir el aborto en tres causales.

ESPAÑA CONTRA EL ABORTO



¿A quién pretenden engañar al decir que están contra el aborto pero que si lo están sólo en tres circunstancias? ¡Es un claro sin sentido! ¡Es una contradicción esencial!

Los políticos democratacristianos, que han sido bautizados, con esta acción se han auto excluido de la comunión con la decisión de permitir la muerte de niños inocentes en la extensión legalizada un verdadero acto genocida.

Ahora, no se trata  del exceso de fuerza de una persona que actúa al margen de la ley y que a escondidas de sus superiores  cede a la tentación de venganza, sino que se procura directamente la muerte de un ser inocente, como es el que ya ha sido gestado en el vientre materno.

El sostener que uno está en contra de la pena de muerte es a todo evento…no puede darse un objetor de conciencia que permita su aplicación en determinadas circunstancias: o se opone a la pena de muerte en todo o la acepta en todo. Algo similar acontece con el aborto. Ningún aborto es justificable y por ello siempre será inaceptable y condenable el acto de causar voluntariamente la muerte de un niño en el vientre materno.

¿Con que cara se acercarán a comulgar los que han permitido el aborto en Chile: con las manos que firmaron un proyecto de ley criminal recibirán a Cristo?

La Iglesia ha sido clara al respecto, y deseamos que en Chile exista una voz   común que indique con precisión la conducta que han tenido los legisladores, en especial, aquellos que habiéndose declarado católicos, y que pertenezcan a diversas regiones, con su voto propician esta legislación criminal.

Tratándose de una ley injusta moralmente es un deber derogarla lo antes posible, provocando un cambio generacional que deseche a los que causan el mayor daño a nuestra Patria en toda su historia. Por el número de abortos en cuestión,  ningún hecho del pasado es comparable a la maldad de  legalizar  un acto criminal abominable.

Cuando el Papa Juan Pablo II visitó Valparaíso invitó a desechar el aborto: “Frente a una mentalidad contra la vida, que quiere conculcarla desde sus albores, en el seno materno, vosotros esposos y esposas cristianos, promoved siempre la vida, defendedla contra toda insidia, respetadla y hacedla respetar en todo momento. Sólo de ese respeto a la vida en la intimidad familiar, se podrá pasar a la construcción de una sociedad inspirada en el amor y basada en la justicia y la paz entre los pueblos” (Rodelillo, 2 de Abril de 1987).
ESTADOS UNIDOS  CONTRA EL ABORTO

Treinta años transcurrieron para que legisladores que se han amparado en los templos en el pasado,  actuasen de una manera ruin y cobarde. Como ya ha sucedido  en otras partes del mundo, una vez que se han propiciado estas leyes abortistas esas colectividades políticas  (partidos)  han tendido a desaparecer del espectro de la vida pública. Estamos ciertos que nuestra Patria no será la excepción,  tal como se está evidenciando en la hora presente.

La más grave sanción que tiene la legislación eclesiástica puede ser aplicable en estas circunstancias, pues “está escrito en el derecho de la Iglesia que la muerte de un niño es incompatible con la comunión. Los obispos no son  arbitrarios al recordar la sanción que se ha buscado”.

Una persona excomulgada no puede cumplir tareas litúrgicas o pastorales, esta imposibilitado de participar en la vida sagrada de la Iglesia, por lo que no deben comulgar y no pueden recibir la absolución de sus pecados mientras no se arrepientan del mal hecho.

En consecuencia,  en el Código de Derecho Canónico está establecido actualmente que el matar a un niño inocente por medio del aborto es incompatible con la comunión del Cuerpo de Cristo.

Sin duda un legislador se arriesga a la excomunión en caso de apoyar con su voto el aborto,  toda vez que, en palabras de Su Santidad,  “los parlamentarios que votan a favor tienen dudas acerca del valor y la belleza de la vida, e incluso una duda acerca del futuro”…”el egoísmo y el temor están en la raíz de la legislación por aborto. Nosotros, en la Iglesia, tenemos una gran lucha para defender la vida, la vida es un regalo, no una amenaza”.

En caso de ser aprobado el aborto, quienes lo han permitido y un día fueron bautizados en nuestra Iglesia, no podrán ver como algo novedoso, sorprendente y arbitrario si acaso  los obispos, como ha acontecido en otras naciones en similares circunstancias, terminen explicitado la sanción establecida para quienes de manera pública, persistente, y decidida permitan  el mayor de los escándalos transformándose en  facilitadores de la muerte del inocente al interior  del vientre materno.

Dice el Código de Derecho Canónico, número 1389: “Quien procura el aborto, si se consuma, incurre en excomunión “latae sentensiae”. En el caso de los legisladores evidentemente deben manifestarse en contra de cualquier decisión política que tienda a acabar la vida humana.

PERÚ CONTRA EL ABORTO


En efecto, el entonces Cardenal Ratzinger señalaba que: “tienen la precisa obligación de oponerse a toda ley que atente contra la vida humana. No pueden participar en campañas de opinión a favor de semejantes leyes, y a ninguno de ellos les está permitido apoyarlas con el propio voto” (2002)….”Un político cuya cooperación formal se hace manifiesta, mediante campaña consistente y que votó por leyes permisivas de aborto y eutanasia no se le puede dejar comulgar hasta que acabe con su situación objetiva de pecado” (2004).

Hace pocos años atrás, el Arzobispado de Guadalajara (México) se recordó que “los legisladores y todo aquel que coopere en la perpetuación del aborto serán merecedores al castigo de la excomunión”.

Todos los que cooperen se (auto) marginan de la vida de la Iglesia, y por lo tanto de la Sagrada Comunión. Estamos seguros que, atendiendo el actuar valiente y decidido del Episcopado en Chile dará una señal clara de acuerdo a lo que se trata.

El juicio final, anunciado en los Santos Evangelios es para todos, por lo que en él,  daremos cuentas minuciosamente de cada uno nuestros actos y omisiones, incluidas las intenciones presentes en nuestro corazón.

Según esto, los que impiden que otros vayan al banquete eterno tampoco van a ir a ese banquete, los asesinos que no se arrepientan no van a ir al banquete eterno; los injustos que despojan y matan de hambre enfermedad al pobre tampoco van a ir al banquete eterno, porque son contrarios a la vida.

Recordemos que el derecho a nacer es el primer derecho que poseemos, si se arrebata la persona pierde toda su dignidad. ¡Que Viva Cristo Rey!



                                                   CHILE CONTRA EL ABORTO



miércoles, 19 de julio de 2017

DE LOS DIABLOS ROJOS A SACERDOTES.

TEMA DE FORMACIÓN GENERAL MES JULIO DEL 2017.

                         

 “No hay motivos para rendirse ante el despotismo del mal” (Benedicto XVIO , Ciudad de León,  México 2012). 

Cuando ingrese al Pontificio Seminario Mayor de Lo Vásquez lo hice junto a otros veinticuatro seminaristas de los cuales nos terminamos ordenando como sacerdotes un tercio. Con el tiempo el Seminario Diocesano de Valparaíso llegó a tener unos noventa seminaristas, proyectando su crecimiento a fines de la década de los ochenta a unos ciento veinte. De hecho el Seminario se amplió pensando en esa cifra.

“De un tiempo a esta parte” y por “múltiples razones” el número de jóvenes que están cursando en el Seminario Diocesano de Valparaíso se ha jibarizado de manera tan dramática como sorprendente.

Es legítimo y necesario –entonces- preguntarse: ¿Todos los seminarios diocesanos del mundo han disminuido? ¿ Cuáles son las razones? ¿Por dónde va el camino de buscar vocaciones? Son preguntas que no pueden dejar indiferente a ninguna comunidad parroquial y a ningún feligrés en general, pues,  de ello depende el futuro de nuestra Iglesia: “Sin sacerdote no hay Eucaristía, y sin Eucaristía no hay presencia real de Cristo en el mundo” (Arzobispo Emilio Tagle Covarrubias).


Sin duda, la realidad  vocacional es un desafío, y siguiendo el camino propuesto por el actual Sumo Pontífice, en orden  a  “no quejarse y a focalizarse en las capacidades sobre las debilidades”, hemos encontrado recientemente la hermosa noticia de dos jóvenes sacerdotes, quienes han recibido el Sacramento del Orden (Sacerdocio)  luego de haber cumplido una carrea profesional muy particular: el ser conocidos futbolistas.
Un antiguo refrán popular dice: “Dios los cría y el diablo los junta”.  Curiosamente, los “Diablos rojos” han sido una  cantera donde han saltado ambos hacia el sacerdocio. Uno de ello jugando en los “Diablos rojos del Manchester United” de Ingleterra y el otro,  jugando en los “Diablo Rojos de Nublence” en Chile.

     

Ciertamente, hay elementos genéricos en la vocación de ambos, pero también, en la vida personal podemos descubrir algunas características individuales, que nos pueden servir para impulsar una renovada y hasta agresiva  promoción de las vocaciones a la Vida Sacerdotal y Religiosa en nuestra Diócesis porteña, asumiendo el compromiso de una real y común preocupación por la vida de nuestro Seminario de Lo Vásquez,  de cuya vitalidad dependerá la vida de la Iglesia y de comunidades parroquiales y educacionales.

Junto al recordado Papa Benedicto XVI, una vez mas ¡y las que sea necesario! repetimos: “¡No nos rendiremos ante el despotismo del mal!”  Que desea dejar a nuestra Iglesia sin la Santa Misa…Simplemente,  ¡non possumos!  

Por esto miremos tres puntos concretos: (1) Pastoral de monaguillos, (2) Oración personal: Misa diaria, Adoración al Santísimo  y Santo Rosario,y  (3) Formación seria.

Acólitos: El 75% de las actuales vocaciones del país del Norte han sido monaguillos en alguna etapa de su vida. Ninguna otra instancia eclesial tiene a su haber tan noble reconocimiento, por lo que es urgente fomentar la participación de los niños y jóvenes como Servidores del Altar (monaguillos), recordando que “lo santo lleva a lo santo” , y que el contacto adecuado con la Sagrada Liturgia sólo puede tener el buen resultado en orden a aumentar el deseo de estar mas cerca de Dios y de acrecentar las vocaciones sacerdotales.

Se debe evitar –entonces-  la trivialidad, el desgano , el costumbrismo propios del liberacionismo católico, recordando que el acólito “sirve al sacerdote en la mas importante de sus funciones” entonces,   se debe optar por un servicio al altar masculino a imagen de los apóstoles que un día estuvieron alrededor del primer alar en la primera misa.

La oración ante el Santísimo y el rezo del Santo Rosario: Es vital para el creyente rezar con frecuencia, confianza y humildad. Allí se descubre la voluntad de Dios. De grupos orantes, de familias orantes, saldrán las vocaciones que nuestra Iglesia hoy día requiere. Las crisis vocacionales son crisis de oración. El ir a Misa los domingos es el mejor engaste para que surjan las vocaciones, pues, ninguna pastoral que se reconozca como católica puede imaginarse e implementarse sin la participación en la Santa Misa.

La  formación seria: El Seminario no es un laboratorio para experimentar cualquier tipo de formación.  El alumno debe apoyar su llamado sobre la roca firme de una formación que le asegure que lo que vive será para siempre. Debe distinguirse por una vida coherente a lo que celebrará,. También,  el mundo tiene derecho a recnocer al sacerdote por su manera de vestir. El hábito y la sotana están de vuelta desde hace años.  En nuestro tiempo, si resulta tan impropio que un laico se disfrace de sacerdote sin serlo, lo es –también- en la lógica de los “signo de los tiempos” , en los cuales el poder de la imagen es tan relevante, el que el sacerdote se presente con la apariencia de un laico.
¿Qué implica una formación seria? Simple: Que sea la que los santos han recibido, donde se han formado profundizando en el Magisterio perenne, en la Palabra de Dios, en la vida de los Padres de la Iglesia y los Santos, en la enseñanza de Santo Tomás de Aquino, en una sana filosofía, masticada y hecha vida por formadores que no confunden,  en ningún momento, la posesión de un titulo académico con la participación en la verdad y vida de la Iglesia Santa.

Para esto, desde el santo Concilio Tridentino y corroborado –luego-  en el sínodo pastoral Vaticano II, con su documento Optatam Totius sobre la vida y ministerio de los presbíteros, la existencia y necesidad de los seminarios para dar una formación sacerdotal es un imperativo de entonces y mas aun  hoy, por lo que no se puede reducir la vida como seminarista  a tener un seminario que sea un pensionado donde se come y se duerme,sino que el Seminario Diocesano ha de ser el cálido hogar donde se formen los nuevos Jesús de nuestros altares, los Alter Christus que urgen para la vida de nuestra Iglesia.

Ya vendrán tiempos mejores donde nuestro Seminario Pontificio se vea verdaderamente renovado y atraiga a sí a ingente cantidad de jóvenes,  por lo menos como los que contó hace tres décadas atrás. Hace unos años visite el Seminario en el cual se formó uno de los Testimonios Vocacionales que hoy destaco, y percibí, al igual que en otras tres casas de formación diocesanas, respecto del estilo de formación que se impartía era muy similar, y por cierto con una vida de seminario de veinticuatro horas: seminaristas, no pensionistas.

Bueno, este mes rezaremos –especialmente-  por el aumento de las vocaciones en nuestra Diócesis de Valparaíso, con la seguridad que la Virgen de Lo Vásquez no dejará de escucharlas como cuando en 1981, luego de la celebración del Congreso Eucaristico Nacional se impulsó el Gran Año del Sacerdocio cuyos frutos, al menos en número,  nunca han sido siquiera replicados. No lo ovide: el mismo número de sacerdotes diocesanos de hace cuarenta años es el que atiende hoy una población que se ha duplicado. ¡Rece por la santidad del sacerdote! ¡Rece para que su parroquia tenga en el futuro numerosos sacerdotes!

No, Señor: No tenemos ningún motivo para  rendirenos ante el despotismo del mal, pues sabemos en Quien hemos puesto toda nuestra confianza. ¡Que Viva Cristo Rey!

PHILIP MULRYNE: DEL MANCHESTER UNITED AL ALTAR.

El  jugador mediocampista del Marchester United (1997), y además jugo por  el Norwich City , el Cardiff City   y que fuese seleccionado nacional de fútbol de su país (Irlanda del Norte), por la cual jugó veintisiete veces,  fue ordenado sacerdote el día ocho de julio del año 2017 , a la edad de treinta y nueve años,  en la ciudad de Dublin  luego de haberse preparado académicamente  desde el 2011 , primero, en el Seminario Diocesano  San Malaquias de Belfast  por  3 años y luego,  en el Seminario Irlandés de Roma (4 años) donde acudió a la ecléctica  Universidad Gregoriana (Jesuitas) .

Desde los doce años jugaba fútbol en el equipo de su parroquia San Oliver Plunckett, donde fue descubierto por los entrenadores de las divisiones inferiore del Manchester United. Allí  jugó junto a David Beckan, Andy Cole, Ryan Giggs, Paul Scholes.

Fue expulsado de la selección irlandesa por haberse escapado de la concentracion en una jornada. Durante su temporada  como futbolista profesional a lo largo de nueve años, obtuvo grandes premios:  Premier League, la F.A Cup, la Champions League y la Copa Intercontinental.

En forma posterior, Philip Mulryne se  dedicó a multiples obras de caridad y tuvo gran cercania con el obispo del lugar. Actualmente es miembro de la Congregacion de Santo Domingo de Orlanda, fundada el año 1224, que están presentes en las ciudades de Dublin, Cork, Galway, Tralee, Teherán (Irán), y Roma. Entre sus nuevas funciones estará la de ser Capellán del equipo de Fútbol “Newbridg”e en las cercanías de Dublin.

El Arzobispo Di Noia dijo en la Homilia: “Querido hermano, tus años de formación sacerdotal se desarrollaron en el marco de la comunión fraterna de la Orden de Santo Domingo. Te has estado preparando para el sacerdocio al mismo tiempo que estabas aptrendiendo a ser domínico. Esta doble formación se entrelaza en cada punto hasta el día de hoy cuando, por la imposición de manos, serás partícipe en la obra de mediación de Cristo”·…

Luego añadió: “En un sentido real, su experiencia como atleta le ayudó a prepararse para este momento. He conocido el significado de trabajar duro para alcanzar una meta, y ahora el objetivo es Cristo”. ..”Dad a cada uno la Palabra de Dios que habéis recibido con gozo, meditando en la Ley del Señor, ve que tu crees lo que lees, que enseñas lo que crees, y que practicas lo que enseñas”.

Por su parte, el nuevo sacerdote y ex futbolista, en una entrevista dijo que: “Este,  es para mi una de las principales razones que me atrajeron a la vida religiosa: entregarme totalmente a Dios en la profesión de los consejos evangélicos, tomándolo como nuestro ejemplo y, a pesar de nuestras debilidades y defectos, confiar en Él que nos transformará por su gracia; t así, transformados por Él, comunicar a todos la alegria de conocer a Dios”.

    

Del uniforme al hábito religioso como Dios quiere

ERES SACERDOTE PARA SIEMPRE: ¡Alter Christus! 

      



FUTBOLISTA QUE JUGÓ EN CHILE AHORA ES SACERDOTE

El estadounidense Chase Michael  Hilgenbrinck Mc Donald fue un destacado futbolista profesional, que estuvo hace uso años en primera división, donde alcanzó grandes logros mientras estuvo en Chile entre los años 2004 y 2007. Jugo por Ñublense como lateral izquierdo, y se destacó por su técnica futbolística siendo clave para el ascenso a primera división el año 2006, bajo la dirección técnica de Luis Marcoleta.

Nació el dos de abril de 1982 en Quincy, Illinois. Ayudó como monaguillo junto a su hermano en la Parroquia de la Santísima Trinidad de Bloomington, destacándose como futbolista y católico en la secundaria y luego en la Universidad de Clemson, llegando a ser seleccionado sub-17 de los EE.UU.

Luego de graduarse el 2004, Chase fue reclutado por la Liga Mayor de Fútbol (MLS), donde conoció a Claudio Arias, el entrenador de fútbol chileno en la Southem Wesleyan University, quien le sugirió ir a Chile donde lo podrían contratar profesionalmente. Chase Hilgenbrinck firmó contrato con “Deportes Huachipato”, siendo cedido luego a “Deportes Naval”, donde finalmente fue transferido  a “Ñublense de Chillán” en Primera División.

Sus destinaciones sacerdotales han sido: Vicario Parroquial de St. Anne en East Moline de Illinois; Capellán en Alleman High School en Rock Island, y, desde el 8 de Junio del 2016,  en el Centro Católico Newnan de St. John’s en Champaign de Illinois.

Revolucionó el mundo del deporte cuando anunció que se retiraba para ingresar al Seminario para ser sacerdote católico. El llamado fue decisivo: “Rezando en una iglesia encontré mi paz. Estaba frente al Sagrario, solo frente al Señor. Y justo ahí en silencio, yo escuchaba en el fondo de mi corazón, escuchaba en inglés: ¡Be my priest! Se mi sacerdote. Y no lo podía creer. Yo le decía a Dios: “No sabes lo que estás diciendo”, pero sabía que era el llamado del Señor”.
  

Luego de experimentar el llamado de Dios a la vida sacerdotal, dejó su carrera en el fútbol y fue ordenado sacerdote en la Diócesis de Peoria el 24 de Mayo del año 2014. Hace un tiempo, mientras era seminarista,  escribió una carta publicada en el “Catholic Post” de Illinois donde señaló que: “Muchos de mis amigos se preguntaban por qué Dios me apartó del fútbol, y luego me preguntaban lo que haría ahora sin él. Quiero recordarles que nuestro Señor no reniega de los dones que Él nos ha dado, sino que nos pide que los utilicemos de una manera diferente. En vez de ser un jugador en un equipo, ahora entreno, dirijo y soy capitán de nuestro equipo de fútbol del Seminario, que juega en un torneo anual contra otros seminarios en la Costa Este. Sirvo como capellán del equipo de fútbol Mount St. Mary de Primera División, y a menudo me piden que de charlas a los jóvenes atletas sobre la naturaleza complementaria de los deportes y la fe. Me encanta ser católico…No veo la hora de ser sacerdote”.

En mayo de este año, el ahora Padre Chase Hilgenbrinck agradeció a los fieles de la Capilla Santa Ana de la Diócesis Chillan donde el solía acudir a la Santa Misa: “Todo lo que aprendía en el deporte son cosas que también tengo que hacer en mi vida cristiana”…

”Lo que aprendí en el deporte como el sacrificio de entrenar duro, la solidaridad, el trabajo en grupo, son cosas que también tengo que hacer en la vida cristiana. Lo que viví en el fútbol me sirvió mucho para tener todas las virtudes necesarias para llevar una buena vida como cristiano”…”Cuando nos comprometemos a algo importante en la vida todo va a cambiar. Cuando uno se casa la vida cambia. El cambio no es malo, es algo natural, si no estamos comprometidos, la vida no tiene ritmo y no tiene sacrificio”…”Yo no vine para hacer noticia, pero le doy las gracias a los periodistas que les gusta la historia que Dios ha creado (hecho)  en mi vida”…”·Ojalá que esto a nivel nacional sea una linda historia para la vida de la Iglesia con Dios”. (Diario Crónica de Chillán).
     



martes, 20 de junio de 2017

SIN DIOS…ADORARÁN LAS BESTIAS Y MATARAN A LOS NIÑOS

 TEMA DE FORMACIÓN  JUNIO DEL 2017


Desde la primera mitad de la década del noventa en nuestra Patria hemos visto la permanente incursión de quienes han promocionado una legislación abortista. En 1989, con ocasión de grandes discusiones que se daban –especialmente- en Europa sobre la píldora microabortiva conocida posteriormente como del ”día después”,  el poder legislativo de la época en nuestra Patria,  consideró necesario explicitar  que todo aborto era un crimen, por lo que el maquíllate añejo de “terapéutico” debía sacarse de la legislación y suprimirse definitivamente. Así, desde ese tiempo,  ha pasado mucha agua bajo el rio…en los últimos veintiocho años.

Estamos insertos en una nueva sociedad, que tiene una nueva mentalidad se nos dice con insistencia, para la cual debemos acomodarnos. En el plano eclesial y social se pide colocarse de rodillas ante el proceso secularizador imperante, como si acaso nada pudiésemos hacer para modificarlo. Según esto, nos podemos preguntar: ¿Fue Cristo condescendiente con los criterios y valores de su tiempo? ¿Aceptó las leyes que la mayoría imponía? ¿Habrían muerto martirizados los apóstoles si hubiesen adecuado la predicación a los oídos de quienes fueron llamados a evangelizar? ¿Habría tenido mártires nuestra Iglesia en el pasado?... ¿Los tendrá en el futuro?

En todos estos años,  con frecuencia,  por hechos dolorosos de la vida pasada se ha enarbolado el slogan de “nunca más”…tortura….discriminación…muerte, pero no podemos olvidar que la legislación abortista implica expandir ilimitadamente el “crimen abominable” (Concilio pastoral Vaticano II) que incluye en el vientre materno: tortura, discriminación y muerte. Esto, indudablemente, ocasionará un mal moral, social, y espiritual de insospechadas consecuencias, tal como lo experimentamos de múltiples formas por tantos males que nos resultan  evidentes.  

Si todo concurre para el bien de quienes aman, para los que obran el mal, y propagan el odio de la muerte,  todo deviene en mal…aumenta la crispación y la degradación social. ¡Obvio!... si acaso  no se respeta al inocente que está por nacer, entonces, ¿qué garantía tendrán los que ya nacieron y están en condiciones irremediablemente debilitadas?

Nuestros  ancianos, cuyo número se multiplica exponencialmente,   ¿qué seguridad tendrán en el futuro de ser debidamente protegidos cuando resulten poco rentables?  Sabido es que  sus gastos de salud aumentarán pues –objetivamente- vivirán más años, y luego cuando en los enfermos terminales no haya posibilidad de recuperación…a no dudarlo serán puestos fuera de las murallas de la ciudad…serán desechados descartados como inviables aplicándose la eutanasia consentida por medio del suicidio o de la eutanasia impuesta que siempre es un crimen. En cualquier caso, es la muerte la última palabra de muchos hoy.

En el horizonte del abortismo sólo despunta el misterio de la muerte. La solución final que un día fue usada contra una raza hoy se aplica con los no nacidos a causa de “cómo” fueron gestados, debiendo pagar con su propia vida inocente el acto repudiable de abuso  culpable de otro;  inmolando su vida martirialmente por ser considerado un problema insalvable  la causa de su inviabilidad. En el colmo del desquicio moral de algunos legisladores de nuestra Patria se ha llegado a dejar por escrito que si acaso un niño sobrevive al intento de un aborto éste será dejado morir sin la asistencia médica debida. ¿Qué falta ha hecho un niño en el vientre materno para merecer ese trato insano y cobarde?

Es cierto, ello nace porque no se considera vida humana al no nacido….También, en el pasado hubo quienes no consideraron verdaderamente personas a los que tenían un color de piel distinto, a quienes hablaban un idioma distinto, o a quienes pertenecían a una raza determinada…la lista es casi interminable.  En todo el mundo ello fue lo normal, debiendo pasar siglos para que el respeto a la persona fuese aceptado integralmente, para lo cual, nuestra Iglesia cumplió un rol decisivo por medio de la evangelización de las costumbres, verificándose en el tiempo que del modo como Jesucristo fue más conocido y aceptada su enseñanza,  declinó el menosprecio de la persona humana.

Hoy la descristianización reinante de la sociedad hace que la persona sea menospreciada, que mientras se alzan los estandartes de “nunca más” constatamos que siempre hay más desprecio del hombre allí donde mayoritariamente se menosprecia a Dios y su Iglesia.

Con frecuencia un crimen atroz es noticia en nuestra Patria. Y uno queda impresionado de hasta dónde puede llegar la maldad humana. Recordemos que cuando aconteció lo de los psicópatas en Viña del Mar, deambulaba poca gente en las calles, las personas caminaban temerosas por semanas en la ciudad, el ambiente social estaba marcado por la penumbra,…y ello por unos crímenes en serie atroces….¿Qué sucede en un país donde la muerte del inocente se hace ley?…¿Qué no dejará de pasar allí donde una persona puede decidir respecto de la vida de otra?…Simplemente es aceptar la ley de la selva,  del más fuerte sobre el que es más débil….

En la actualidad una mujer puede gritar por su derecho a abortar,  pero el niño al interior del vientre materno no lo hace, no sale a las calles, no participa en las redes sociales…su grito es silencioso y las consecuencias de su muerte cruel sin duda no permanecerán mucho tiempo ocultas, y serán evidentes para toda la sociedad porque el mal moral que conlleva la muerte de inocentes trasciende generaciones mancillando hondamente el alma de la Patria.

Una ley injusta siempre hay que evitarla y si acaso existe, `porque los legisladores de turno la han aprobado,  es necesario hacer todo esfuerzo por derogarla luego, lo antes posible.  Su eventual aprobación más que deberse al ímpetu del espíritu de Babel se ha permitido por quienes un día estuvieron en el cenáculo y lo olvidaron.  

Con justa razón, para todo el mundo católico, que se ve azotado tan fuertemente por las ideologías de turno reinantes, resulta del todo incomprensible que haya parlamentarios que se reconozcan como católicos, y que siendo miembros de partidos de una supuesta inspiración cristiana,  aprueben leyes que se oponen en una realidad tan determinante  como es el respeto a la vida humana.


Ahora no se trata de personas que por venganza y cerrazón del corazón maltraten a otros en circunstancias históricas de violencia, sino que se propicia una acción que directamente apunta a quitar la vida a un inocente no nacido.

Se equivocan quienes argumentan desde el progresismo que vamos por una espiral de aceptación de correr cercas, las naciones sin aborto no son las últimas sino las primeras en oponerse al imperio del más fuerte sobre el más débil, del que cree poder decidor si uno puede nacer o debe morir antes. Caín decidió que su hermano Abel debía morir…David opto por provocar la muerte de Urías, hoy nuevos caines hacen preguntar: ¿Dónde está tu hermano, al que le has impedido nacer?

Ante Dios daremos cuenta de todo lo que hemos hecho…de lo que otros han hecho incentivados por lo que hemos permitido. Es audaz la actitud temeraria aún más de quien cree poder responder por sí y por los demás…la sangre de los inocentes clamará en el juicio final y ahí ya no importaran más las estadísticas…

A esta altura ya nadie duda de la relación causa efecto que han tenido las diversas reuniones realizadas en el pasado del Cairo (Septiembre de 1994) donde la ideología del género y el feminismo autónomo han colocado el tema del aborto como uno de sus principales objetivos desvinculando el ser femenino del don maravilloso de la maternidad, por medio de la cual la mujer es el futuro del mundo.

“Hay que excluir absolutamente, como vía licita para la regulación de los nacimientos, la interrupción directa del proceso generador ya iniciado, y sobre todo el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas” (S.S. Pablo VI).

“El aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente” (S.S. Juan Pablo II).

“El aborto no puede ser un derecho humano, es totalmente opuesto. Es una gran herida en la sociedad” (S.S. Benedicto XVI).

“Una legislación que no protege la vida favorece una “cultura de la muerte” (S.S. Francisco).

PADRE JAIME HERRERA GONZÁLEZ / DIÓCESIS DE VALPARAÍSO / CHILE
    





viernes, 3 de marzo de 2017

ALEGRIA POR VISITA AD LIMINA APOSTOLORUM

   TEMA  DE  FORMACIÓN  MES  DE MARZO DEL 2017.

Aunque resulta imposible negar que la actividad no ocupó un espacio relevante en la prensa nacional, y menos aún en la internacional, la reciente visita hecha por los obispos en Chile al actual Romano Pontífice sin duda encierra una importancia para cada comunidad diocesana de nuestro país, pues el procurar mantener contacto con el sucesor de San Pedro puede resultar un medio eficaz para obtener nuevas gracias y múltiples bendiciones para cada iglesia diocesana.

                               DIÓCESIS DE VALPARAÍSO CHILE 2017



Inciertos en el umbral de una apostasía, que se manifiesta de múltiples formas; baja participación en los sacramentos, abrupta disminución de la vida consagrada y sacerdotal, escasa literatura religiosa, poca valoración de la oración, menosprecio a la penitencia y en general a todo lo que implique espíritu de sacrificio, vivencia de la caridad en tercera persona y abiertamente publicitada olvidando el tradicional pudor del creyente a la hora de hacer el bien sin mirar a quien, todo lo anterior forma parte de un holding de actitudes que son sintomáticas de un creciente abandono de la fe recibida en el bautismo y profesada en los sacramento de iniciación a la fe (Bautismo, Eucaristía, Confirmación).

Sin duda lo que hoy mayoritariamente se cree es muy vago y resulta poco incidente en la vida cotidiana. La marcha de un mundo alejado de Dios hace ver a quienes permanecen fieles como un grupo ajeno a la sociedad, cuyo mensaje no se ve como algo que se puede cuestionar sino como una realidad inexistente que se debe simplemente ignorar. Las grandes persecuciones a la fe que hubo en el pasado han dado lugar una verdadera apatía ciudadana frente a la vida espiritual, la cual,  en ocasiones, es presentada reductivamente por cuantos están llamados a ser “sal de la tierra” y “luz del mundo” (San Mateo V, 13-16).

                           OBISPO EN VISITA AL VATICANO 2017


En la actualidad prima el endiosamiento de la delgadez: ¡Ser flaco está in! En la moda resulta  incuestionable la cultura del bajo peso, y por otra parte, el tener un sobrepeso es objeto de un insulto en sí mismo. Por esto se promueve fuertemente bajar de peso, colocando visibles carteles en los alimentos que hacen percibir un apetitoso pastel como el mayor de los venenos y la refrescante gaseosa como una voraz cicuta.

Para ello, hay multitud de dietas para bajar de peso. Y es que las dietas pueden ser positivas para quien tiene sobrepeso pero nunca se puede colocar a dieta la vida como creyente. La vida interior “light” es “naturalmente laicista”,  consecuencia de una sistemática reducción de la fe que deviene de una hermenéutica  ya propuesta por Satanás en el paraíso terrenal a nuestros primeros padres al decirles: “seréis como dioses”, ofreciéndoles a ellos la fantasía de dictaminar lo bueno y lo malo.

SACERDOTE JAIME HERRERA VIÑA 2017


Cautivados por el endiosamiento de la conciencia olvidaron con prontitud los dictámenes del Creador, haciendo caso omiso a la voz interior de Dios extinguiéndola con el juicio propio, que conduce al individualismo,  y  a la soberanía ciudadana, que encamina hacia un colectivismo esclavizador. De esto último tenemos un amplio ejemplo, pues resulta innumerable la muchedumbre que adecua los principios morales, las verdades reveladas, y los dictámenes de la conciencia moral, ante la opinión de una mayoría siempre vulnerable, con la gravedad que no hay discernimiento alguno respecto de aquello que se afirma en las nuevas redes sociales  de toda especie.

El refranero popular dice: ¿Dónde está Vicente?...! Donde está toda la gente! y ¿Dónde está el cristiano?  La respuesta es más elocuente que citar un simple adagio, pues encierra el drama de ceder a los dictámenes de lo que otros dicen desde una vida en la cual el Evangelio de Jesucristo ya no tiene cabida, porque ha sido despreciado, llegando a negar sistemáticamente el esplendor de una verdad divinamente dada a conocer: “Vino a los suyos, y ellos no lo reconocieron” (San Juan I, 11)…”Jerusalén que rechazas a los profetas” (San Lucas X, 13-14).

Nuestra fe no surge de diálogos, acuerdos  ni convencionalismos. Viene de lo que Cristo dijo, y que ha sido profesado con la sangre y vida de los mártires y santos,  fielmente cobijado aquel “depósito de la fe” por nuestra Iglesia, que como Madre y Maestra, experta en humanidad porque llevó en su vientre a quien la formó, ha enseñado en la voz de un magisterio espiritualmente asistido: “Yo enviare mi espíritu” (San Juan XIV, 26), (San Mateo XVI, 18). Entonces, no nos ponemos de acuerdo en qué creer, sino en creer a Quien dijo de sí mismo: “Yo soy el camino,  la verdad, y la vida” (San Juan XIV, 6).

Una sociedad donde todo parece modificarse requiere con urgencia del don preciado de la fe como camino a seguir, como roca donde apoyarse ante una cultura gelatinosa, que ofrece placeres y devenires al margen de Dios.
SACERDOTE JAIME HERRERA VIÑA 2017


Si este verano fuimos a visitar alguna de las innumerables ferias de artesanía de nuestras ciudades,  descubrimos una total ausencia de la imaginería religiosa. De cien locales, en uno quizás hubo algo: es la ausencia del desinterés. Pero no sólo es evidente el olvido ambiental de una sociedad de ya alejadas raíces cristianas, sino que al interior de las diversas comunidades creyentes se percibe una declinación que va mucho más allá que un simple cambio cultural, o de costumbres propias del “avance” y “progreso” de la sociedad.

La visita de cada obispo ante el Romano Pontífice fue, es y será siempre motivo de esperanza para cada católico y cada una de nuestras comunidades parroquiales,  toda vez que permite recordar de dónde, por dónde y hacia dónde se encamina el paso de nuestra Iglesia. En el pasado otros obispos visitaron a otros pontífices, y en futuro otros repetirán la visita que los actuales han hecho, recordando que cada visita Ad Limina Apostolurn tiene como fin que  Jesucristo sea: más buscado, más encontrado y más amado. ¡Que Viva Cristo Rey!